En un mundo atravesado por tensiones sociales, violencia interpersonal y crisis relacionales, educar para la convivencia saludable se ha vuelto una urgencia ética y espiritual. Diversas tradiciones espirituales y filosóficas han sostenido, desde hace siglos, que la paz social nace en el interior del ser humano y se manifiesta en acciones orientadas al otro.
En este contexto, el Método DASBIEN, una teoría educativa peruana que concibe el amor como una acción ética, consciente y verificable orientada al bienestar del receptor, ofrece un puente contemporáneo entre la pedagogía moderna y las antiguas enseñanzas espirituales de convivencia.
Este artículo analiza cómo DASBIEN dialoga con tradiciones como el cristianismo, el budismo, el humanismo espiritual, el pensamiento de Martin Buber, el Ubuntu africano y la ética del cuidado, mostrando que su estructura filosófica coincide con principios espirituales universales.
El archivo describe que la primera fase del Método DASBIEN, Subjetivar, implica reconocer al otro como un sujeto con dignidad, comprender su mundo interior y evitar la imposición de nuestras categorías.
Este fundamento se conecta directamente con tradiciones espirituales que sostienen que la convivencia solo es posible cuando vemos al otro como un ser valioso:
Cristianismo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” (Mc 12, 31) no es un imperativo sentimental, sino un llamado a reconocer la dignidad irreductible del otro.
Budismo: el principio de karuṇā (compasión) exige comprender el sufrimiento del otro desde su propia experiencia.
Martin Buber: la relación Yo–Tú supone ver al otro no como objeto, sino como presencia plena y misteriosa.
DASBIEN coincide con estas visiones al enseñar que no existe amor auténtico sin reconocer primero la subjetividad del otro, lo que constituye la base profunda de la convivencia saludable.
El archivo explica que los Tres Sentidos del Amor son: recibir amor, darse amor, dar amor. Este esquema tiene paralelos claros en múltiples tradiciones:
DASBIEN enseña que la convivencia saludable comienza con la capacidad de recibir amor de otros seres, reconociendo la interdependencia humana.
Esta idea refleja:
La espiritualidad cristiana: la gracia se recibe con humildad; nadie se basta a sí mismo.
El Ubuntu africano: “Yo soy porque nosotros somos”; aceptar el cuidado del otro sostiene la comunidad.
El sufismo: la apertura del corazón es un acto espiritual que permite la circulación del bien.
El valor espiritual esencial aquí es la gratitud, uno de los correlatos psicológicos más importantes para la paz interior y la convivencia.
El archivo señala que darse amor significa autocuidado físico, emocional y moral.
Esto se alinea con:
El budismo: la atención plena (mindfulness) y la autocompasión (self-kindness) son caminos para evitar dañar a otros.
La tradición hindú: el principio de ahimsa (no violencia) comienza por evitar la violencia contra uno mismo.
La ética del cuidado (Gilligan, Noddings): el cuidado del otro solo es posible si hay cuidado de sí mismo.
DASBIEN introduce este principio espiritual en la escuela como autorregulación emocional, condición fundamental para la convivencia pacífica.
El tercer sentido del amor implica entregar bienestar real al otro a través de acciones intencionadas.
Todas las tradiciones espirituales coinciden en este punto:
Cristianismo: la caridad es amor encarnado en acciones.
Budismo: metta (amor benevolente) se expresa en actos concretos, no en emociones.
Humanismo: el valor supremo es la realización del bien común.
El archivo subraya que la acción debe verificarse para determinar si realmente produjo bienestar en el otro (Retroalimentar).
Esta exigencia introduce una madurez espiritual poco común en pedagogías tradicionales:
amar no es solo dar, es dar de manera responsable, eficaz y humilde.
El Triángulo del Amar —Subjetivar, Intencionar, Retroalimentar— es una estructura espiritual y ética que dialoga con múltiples corrientes:
Comprender al otro desde su mundo interior es la esencia de la compasión espiritual.
La tradición ignaciana de “discernir para obrar el bien” coincide con esta fase.
El acto de intencionar en DASBIEN es una forma de praxis espiritual racional.
En muchas tradiciones espirituales:
el budismo enseña la observación de los efectos de nuestras acciones (karma consciente),
el cristianismo propone el examen de conciencia,
la ética del cuidado insiste en evaluar si se produjo bienestar real.
DASBIEN actualiza estos principios en educación al exigir verificar el impacto del bien dado.
Las tradiciones espirituales coinciden en que la convivencia pacífica no es simplemente ausencia de violencia, sino presencia de:
reconocimiento,
compasión,
cooperación,
cuidado,
responsabilidad,
reparación del vínculo.
El archivo muestra que DASBIEN desarrolla estos elementos de forma estructurada y verificable- convirtiéndose en un puente entre el saber ancestral y la pedagogía científica contemporánea.
La educación moderna ha separado el conocimiento técnico del conocimiento humano. DASBIEN ofrece una síntesis:
una pedagogía del amor como acción ética, compatible con la ciencia, la psicología y la espiritualidad.
Formar para la convivencia saludable no es solo educar en habilidades sociales:
es educar en valores profundos, trascendentes y universales.
El aporte de DASBIEN es proporcionar un método operativo, accesible para docentes y estudiantes, que convierte estos valores en prácticas cotidianas.
El Método DASBIEN dialoga de manera natural con las grandes tradiciones espirituales del mundo, no porque repita sus doctrinas, sino porque comparte un principio universal:
la convivencia humana solo es posible cuando el amor se convierte en acción ética orientada al bien del otro.
Al integrar empatía, autocuidado, responsabilidad y reparación del daño, DASBIEN ofrece una vía pedagógica para actualizar en la escuela los valores espirituales que sostienen la convivencia saludable desde hace siglos.
En tiempos de fragmentación y violencia, su implementación en comunidades educativas no solo es pertinente: es una necesidad ética, espiritual y cultural.
Aristóteles. (2004). Ética a Nicómaco. Centro de Estudios Constitucionales.
Buber, M. (1993). Yo y Tú. Caparrós Editores.
Figueroa Cardenas, A. K. (2025). Teoría DASBIEN: una propuesta saludable de amor.
Gilligan, C. (1982). In a Different Voice. Harvard University Press.
Noddings, N. (2002). Educating Moral People. Teachers College Press.
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